Seminario “Reconciliación, Noviolencia y Paz para el Desarrollo Sostenible”

En contexto del Seminario convocado por la Universidad Reformada del 21 al 24 de Septiembre en Barranquilla, el análisis de contexto sirvió de transfondo para reflexionar a partir de las experiencias de quienes participamos del evento. El Coordinador de la iniciativa despertando al gigante tuvo la oportunidad de compartir, entre otras, la siguiente reflexión:

“Según cifras del Banco de la República[1], el crecimiento económico en el 2017 fue del 1,4 % del PIB (Producto Interno Bruto), mientras que en el 2018 fue del 2,7%. Valga decir que desde el punto de vista de las cifras macroeconómicas la economía del país va en recuperación.

Pero, tristemente, esto no va de la mano con un mejor clima social, por el contrario, la violencia se ha recrudecido: en el 2018 hubo un aumento del 3,25% de homicidios en el país con respecto a las cifras del 2017. Según la Fiscalía el 54,65 % de los crímenes ocurridos en ese año estaban asociados a disputas entre estructuras criminales: “Para ese organismo, un factor determinante en el aumento de los asesinatos fue el reacomodamiento territorial de grupos armados en las zonas que fueron abandonadas por las Farc”[2].

Una lectura de estas cifras permite decir que el abandono de las armas, por parte de las FARC, y la firma del acuerdo con el Gobierno no han representado el fin de la violencia en aquellos territorios en los que subsisten los factores generadores de la misma. Pareciera que lo único que ha ocurrido ha sido un cambio en los actores violentos, al tiempo que el Estado no ha mostrado la capacidad para hacer presencia y garantizar la seguridad en tales lugares.

El gobierno del Presidente Santos tuvo razón al confiar en que el acuerdo para poner fin al conflicto armado iba a representar un beneficio para la economía, y para el país en general. Al tiempo que, el mismo gobierno, la guerrilla de las FARC y algunos sectores sociales estaban conscientes de que la desmovilización, por sí misma, no traería la paz a los territorios en los que la guerrilla estaba presente, si el Estado no entra a actuar sobre los factores generadores de violencia. De allí que, la implementación de lo acordado sea indispensable para aclimatar la paz en los territorios.”

[1] http://www.banrep.gov.co/sites/default/files/paginas/bie.pdf (Consultado el 19 de Agosto de 2019).

[2] https://www.eltiempo.com/justicia/delitos/indice-de-homicidios-crece-en-colombia-en-el-2018-313930 (Consultado el 19 de Agosto de 2019)

Cumplir con lo pactado entre el gobierno y las FARC, es fundamental para que el anhelo de paz del pueblo colombiano sea una realidad que va tomando forma a partir de los cambios que el País requiere. Como bien lo afirma la Agenda 2030: No habrá Desarrollo Sostenible sin Paz, ni habrá Paz sin Desarrollo.

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