Fundación Taller de Mis Sueños, un Edén para los jóvenes del barrio El Paraíso

En el barrio El Paraíso, en Bogotá, desde hace 20 años la Fundación Taller de Mis Sueños, una casa fundada por la Iglesia Misionera Fuente de Vida Eterna se encarga de apadrinar a niños, niñas y adolescentes con el fin de desarrollar sus capacidades sociales, espirituales y cognitivas y sobre todo ser una fuente de compañía y escucha en medio de la compleja realidad que se vive en la localidad de Ciudad Bolívar.

Se trata de una casa de tres pisos a la que asisten niños, niñas y jóvenes antes o después de acudir a su jornada educativa. En su interior, los menores tienen acceso a diferentes espacios y aulas que les permiten su desarrollo, incluida una ludoteca, espacios de computación y de alimentación que están a su disposición cada día antes de regresar a sus hogares.

La pastora Blanca Lilia Millán, relata que la iglesia llegó al territorio en 1986 cuando El Paraíso era aún un barrio de invasión formado en su mayoría por campesinos que habían huido de la violencia. Un lugar de condiciones precarias y vulnerable al reclutamiento de menores para el conflicto, es decir, “un lugar donde había necesidad de la llegada del evangelio”, afirma la líder religiosa.

Pese al trabajo que venía realizando, solo después que fueron hallados dos jóvenes muertos en el barrio, fue cuando la iglesia comenzó a llevar su trabajo al exterior, “estábamos encerrados pero la necesidad y el dolor seguían fuera de la iglesia y a raíz de eso comenzó la motivación en el área social”, lo que llevó a la creación de la Fundación Taller de Mis Sueños.

Pastora Blanca Lilia Millán

Pastora Blanca Lilia Millán

La directora de la Fundación, Marien Rivas, cuenta que, gracias a Compassion International, se ofrece una atención integral a niños, niñas y jóvenes, con apoyo en salud, nutrición, refuerzo escolar y talleres de emprendimiento para la auto sostenibilidad. Con su labor, la Fundación, aporta a dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: fin de la pobreza y educación de calidad. Marien agradece a la iniciativa Despertando al Gigante por su contribución en el fortalecimiento de capacidades para la sustentabilidad de la Fundación.

“Saben que pueden contar con un lugar a donde llegar, que no es un colegio, pero es un lugar de apoyo incondicional, para ellos esta es su casa”, afirma Marien, quien cree firmemente en que este aporte también desarrolla su parte espiritual lo que puede formar mejores ciudadanos para la comunidad.

Prueba de ello, es el testimonio de Aleydy Guevara, de 25 años, actualmente licenciada en pedagogía y docente quien llegó a la Fundación desde los cinco años y que es una de las tutoras de Taller de Mis Sueños donde ayuda al desarrollo del área espiritual, cognitiva, física y socio emocional de niños, niñas y jóvenes.

“Lo más bello de la Fundación fue que dedicaron su tiempo para mí, siempre llegábamos y teníamos a alguien que nos escuchaba” recuerda Aleydy, por su parte, Marien Rivas señala que ha sido gratificante ver cómo a lo largo de 20 años de su creación, los beneficiarios del programa han pasado a convertirse en tutores de nuevas generaciones que llegan hasta Taller de Mis Sueños.

Aleidy Guevara

Aleidy Guevara

“Lo que nos impulsa cada día a estar en esta montaña es ver vidas libres, familias restauradas y a personas que no tenía esperanza y que han cambiado a través de Jesucristo” concluye la pastora de la Iglesia Misionera Fuente de Vida Eterna cuando le preguntan sobre el impacto que ha tenido el trabajo realizado en la comunidad.

1 Comment to “ Fundación Taller de Mis Sueños, un Edén para los jóvenes del barrio El Paraíso”

  1. Excelente labor de las iglesias.

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