Colombia pide paz

Fotografía tomada de Guioteca

Compañeros han caído pero no nos vencerán, 

porque por cada indio muerto, 

otros miles nacerán.

Fragmento Himno de la Guardia Indígena

El himno de la Guardia Indígena reúne el sentir de miles de colombianas y colombianos que pertenecen a diferentes sectores sociales y son agentes de cambio para el país, pues diariamente, mientras se le apuesta a la paz, las voces de líderes y lideresas siguen siendo silenciadas. A lo cual se suma el abandono a las comunidades y la vulneración de sus derechos.

En Colombia se hace cada vez más urgente una verdadera paz, una paz integral; los días pasan y traen miles de personas que salen a las calles a reclamar un alto al genocidio, el respeto por el territorio, reformas estructurales, democracia y garantías de bienestar humano. Esos miles que nacen han sido jóvenes, mujeres, indígenas, docentes, sindicalistas; y la emergencia sanitaria y la gravedad actual en salud pública, no ha impedido la movilización, pues este es un pueblo al que cada vez le duelen más sus muertos.

En el mes de octubre fue protagonista la Minga Indígena. Desde el Cauca, pasando por Cali, Armenia, Calarcá, Cajamarca, Ibagué y Fusagasugá, llegaron finalmente a Bogotá, donde conversarían y negociarían un pliego de peticiones ante el Gobierno Nacional, siendo una prioridad, la participación ciudadana para la resolución de los múltiples conflictos que se viven en el país. Después de 12 días de recorrido y estadía en Bogotá, la Minga volvió a sus territorios ante la evasiva por parte del Presidente Iván Duque Márquez para sostener una negociación, comportamiento que no reduce la inconformidad del pueblo y causará futuras manifestaciones que busquen respuestas por parte del gobierno.

Como muestra de ello, a finales del mes de octubre e inicios de noviembre, en Colombia se vuelven a manifestar, esta vez ex combatientes de las FARC-EP, con una movilización llamada “Peregrinación en Defensa de la Vida y la Paz” que viene desde el departamento del Meta, Arauca, Guaviare y Norte de Santander, y cuyo objetivo es exigir el rechazo a las violencias y reclamar un accionar político del Gobierno Nacional que está ausente e indiferente ante la coyuntura violenta del país. Desde la firma del Acuerdo de Paz (2016) van más de 234 ex combatientes asesinados(as) en diferentes territorios. Esta peregrinación también llegará a Bogotá el viernes 30 de octubre y estará hasta el 5 de noviembre esperando lograr un diálogo con el Presidente de la República para reclamar las vidas perdidas a causa de asesinatos sistemáticos y crueles y pedir que se cumpla plenamente el Acuerdo de Paz.

Las movilizaciones son cortas, pero la indignación es larga. Colombia está en un escenario de preocupaciones que no tienen respuesta y a ellas se suman el Covid-19. Sin embargo, la paz, el respeto por la vida y la dignidad humana, son tan urgentes que nada para que sean exigidas de manera masiva y en las calles. Ante dichas manifestaciones, organizaciones sociales y partidos políticos han sumado esfuerzos y creado alianzas para que el derecho a la protesta sea respetado y para que quienes se manifiesten, tengan garantías de bienestar, entendiendo que para esta ocasión las protagonistas han sido personas que llegan a la ciudad capital desde territorios con otras características climáticas y culturales. Estas alianzas son la muestra de sectores sociales unidos por una misma causa: LA PAZ DE COLOMBIA.

Si le interesa mayor información sobre cómo aportar a la Peregrinación en Defensa de la Vida y la Paz, puede escribirnos para comunicarle con el contacto indicado.

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