Colombia camina hacia la participación política de las mujeres

Ilustración tomada de latercera.com
Ilustración tomada de latercera.com

Hace 21 años Colombia cuenta con la Ley 581 de 2000, nombrada “Ley de Cuotas” que reglamenta la efectiva participación de las mujeres en cargos decisorios en diferentes ramas del poder público. Esta ley estipula que al menos un 30% de los cargos de máximo nivel decisorio (MND) y de otros niveles decisorios (OND) fueran ejercidos por mujeres, reconociendo así el principio de igualdad y dando garantía a los derechos políticos de las mujeres en el país.

Desde el año 2000 al año 2021, han sido varias las apuestas que se han hecho por la participación política de las mujeres, entre esas, en el CONPES 3918 de 2018 se determinó que para el año 2019 el 44,5% de los cargos políticos y públicos en Colombia debían ser desempeñados por mujeres; esta determinación se tomó en vista de los Objetivos de Desarrollo Sostenible del año 2015 pues dicha cifra está contemplada como una meta en el objetivo #5: Igualdad de Género, para todos los países en proceso de desarrollo. Posterior al CONPES, en el año 2020 el Gobierno de Colombia aumentó la cifra y decidió que para el 2022 los cargos políticos y públicos debían ser ejercidos por mujeres en un 50%; esto lo evidencia el Decreto 455 de 2020, reglamentado en el marco del Plan Nacional de Desarrollo, en el Pacto por la Equidad de las Mujeres.

Según Función Pública una de las entidades que hace parte de los 24 sectores de la Rama Ejecutiva en Colombia, en el último informe de diciembre de 2020 titulado “Informe sobre la participación efectiva de la mujer en los cargos de niveles decisorios del Estado Colombiano”, todas las ramas del poder público cumplen con la Ley de Cuotas respectivamente: la Rama Ejecutiva cuenta con un 38% de mujeres en cargos de MND y un 43% en OND; la Rama Legislativa tiene un 33% de efectiva participación de la mujer en MND y 40% en OND; y finalmente, en la Rama Judicial, la participación de la mujer en cargos de MND es del 43% y del 38% en OND. Sin embargo, estas cifras no evidencian el cumplimiento total de lo estipulado en el CONPES y en algunos casos no se ve cercano el cumplimiento al porcentaje decretado en el Pacto por la Equidad de las Mujeres para el año 2022.

Desde otra visión, organizaciones sociales e iniciativas como Paridad YA, celebran el cumplimiento de la Ley de Cuotas y también el incremento en el porcentaje necesario para participación de la mujer en instancias públicas y políticas; sin embargo, reconocen que más allá de subir porcentajes, es necesario lograr cumplirlos y para ello se requieren más que decretos. Paridad YA, considera primordial que las listas de elección popular tengan alternancia y estén organizadas mujer / hombre / mujer / hombre, además de tener el principio de universalidad de tal manera que en todas las ramas del poder público las mujeres ejerzan cargos importantes; esto para que se alcance a cumplir la participación de mujeres en un 50%. Es también importante sensibilizar y transformar pensamientos y comportamientos históricamente replicados, pues el hecho de tener mujeres en listas de elección popular no significa que vayan a ser elegidas; sumado a ello, la violencia política contra las mujeres se ha perpetuado hasta el punto de que las mismas mujeres consideran que la política no es su lugar en el mundo al sentirse excluidas y desisten de realizar ejercicios políticos y de liderazgo.

Para el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) y el NIMD (Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria), la participación de las mujeres en la toma de decisiones, en la política y en los ejercicios de poder en un país contribuiría a lograr mejores resultados para el desarrollo, incrementando niveles de bienestar y aumento de derechos de la ciudadanía, mejorarían la destinación de recursos y presupuesto para políticas públicas, y también permitiría incorporar en las agendas públicas temas que no son priorizados y temas novedosos que favorecen a toda la sociedad frente a salud sexual y reproductiva, educación, violencia de género, seguridad en espacios públicos, medioambiente, entre otros, mejorando los niveles del desarrollo humano.

En Colombia se está caminando por la igualdad en muchos escenarios, entre esos, en la política. Es necesario seguir trabajando por el cumplimiento de las leyes que promueven espacios con equidad y justicia y ser conscientes de que dichos cambios se lograrán trabajando en colectivo, con organizaciones sociales, colectivos de mujeres, Gobierno Nacional y toda la ciudadanía en el reconocimiento de la mujer como sujeta de derechos y capacidades políticas.

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